El agua verde es algas. Y las algas aparecen cuando el desinfectante ha dejado de trabajar, no cuando falta agua nueva. Por eso vaciar y rellenar es la solución más cara y menos eficaz.
Por qué el cloro deja de funcionar
El cloro pierde eficacia cuando el pH se sube. Por encima de 7,8 buena parte del cloro que has echado ya no desinfecta, aunque el medidor diga que hay cloro. Es la causa número uno del agua verde, por delante del calor y de la lluvia.
El orden correcto, que importa
- Limpia y revisa el filtro. Si el filtro no trabaja, todo lo demás es tirar producto. Lava a contracorriente y comprueba la presión.
- Ajusta el pH primero. A 7,2-7,4. Este paso va antes que el cloro, no después. Es el error más repetido.
- Cloración de choque. Con el pH ya corregido, para que el producto haga efecto.
- Alguicida y cepillado. Cepilla paredes y fondo: las algas se agarran, y si no las sueltas el producto no llega.
- Filtra en continuo hasta que aclare, y vuelve a lavar el filtro cuando suba la presión.
Cuándo no es un problema de algas
Si el agua está verde pero transparente, y sobre todo si aparece un tono verdoso justo después de una cloración de choque, puede ser metal disuelto —cobre o hierro— oxidándose, no algas. Se trata con un secuestrante de metales, no con más cloro. Si echas más cloro empeora.
Prevenir sale mucho más barato
Medir el pH dos veces por semana en temporada cuesta un minuto y evita casi todos los episodios. Si la piscina es de uso intenso o no vas a estar encima, un contrato de mantenimiento sale más barato que dos recuperaciones de agua verde al año, y esa comparación es la que conviene hacer.
En el directorio puedes ver qué empresas de tu ciudad ofrecen mantenimiento, además de construcción.
